¿Sientes ardor, dolor o mucha sensibilidad a la luz después de exponerte al sol o a una luz intensa? Podría tratarse de fotoqueratitis.¹
¿Qué es la fotoqueratitis?
La fotoqueratitis es una lesión e inflamación de la superficie de la córnea causada por una exposición excesiva a la radiación ultravioleta (UV). La córnea es la capa transparente que se encuentra en la parte frontal del ojo y permite que la luz entre correctamente.¹ ²
Puede entenderse como una quemadura solar en los ojos: así como la piel puede irritarse después de pasar demasiado tiempo bajo el sol, la superficie ocular también puede sufrir daños cuando no cuenta con la protección adecuada.¹˒²
Aunque sus molestias suelen ser temporales y muchas personas se recuperan en pocos días, el dolor puede ser intenso y es importante identificar la causa para recibir la atención apropiada.¹
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas pueden variar según la intensidad de la exposición. Entre los más frecuentes se encuentran:¹˒²
- Dolor o ardor en los ojos.
- Enrojecimiento ocular.
- Lagrimeo abundante.
- Sensación de tener arena o un cuerpo extraño en los ojos.
- Sensibilidad intensa a la luz.
- Dificultad para mantener los ojos abiertos.
- Visión borrosa.
- Inflamación de los párpados.
Si después de una exposición a radiación UV aparece dolor intenso, disminución de la visión o una molestia que empeora, es importante buscar valoración oftalmológica. No debe asumirse que se trata de una irritación pasajera.¹˒²
¿Cuáles son las causas de la fotoqueratitis?
La principal causa es la exposición excesiva a radiación ultravioleta sin protección ocular adecuada. Esta lesión puede presentarse en distintas situaciones:¹˒²
- Exposición solar intensa: pasar tiempo al aire libre sin lentes que bloqueen la radiación UV.
- Reflejo de la luz solar: la arena, el agua, el hielo y la nieve pueden reflejar radiación hacia los ojos.
- Soldadura eléctrica: observar el arco de soldadura sin utilizar el equipo de protección indicado.
- Lámparas de radiación ultravioleta: algunas fuentes artificiales, como equipos germicidas o lámparas de bronceado, pueden provocar lesiones.
- Actividades en alta montaña: la altitud y el reflejo de la nieve pueden aumentar la exposición ocular a los rayos UV.²˒³
Una característica importante es que las molestias pueden aparecer varias horas después de la exposición. Por eso, una persona puede sentirse bien al terminar una actividad y comenzar a experimentar dolor, lagrimeo o sensibilidad a la luz durante la noche.¹˒²
¿Cómo se diagnostica y trata?
El oftalmólogo revisa los síntomas, pregunta por las actividades recientes y examina la superficie ocular. En algunos casos, utiliza fluoresceína, un colorante que permite identificar áreas dañadas de la córnea.¹˒²
El tratamiento depende de la intensidad de la lesión y de los hallazgos durante la revisión. Puede incluir lágrimas artificiales, compresas frías sobre los párpados cerrados y medicamentos para aliviar el dolor cuando el especialista los considere adecuados.¹˒²
Mientras los ojos se recuperan, se recomienda evitar frotarlos, suspender temporalmente el uso de lentes de contacto y mantenerse alejado de la fuente de radiación. No deben utilizarse gotas anestésicas, antibióticos ni otros medicamentos por cuenta propia.¹˒²
La superficie corneal suele recuperarse en uno o pocos días, aunque el tiempo depende de la gravedad. Si los síntomas persisten, empeoran o se acompañan de pérdida de visión, se necesita una nueva valoración médica.¹˒²
¿Cómo prevenir la fotoqueratitis?
La protección ocular es la medida más importante. Para reducir el riesgo:¹˒²
Nunca mires directamente al sol, ni siquiera durante un eclipse, sin protección solar especializada certificada para esa actividad. Mirar directamente al sol puede causar una lesión de retina distinta de la fotoqueratitis y potencialmente permanente.¹˒²
Utiliza lentes de sol que bloqueen el 99 al 100 % de los rayos UVA y UVB, o que indiquen protección UV400.
Considera lentes envolventes y un sombrero de ala ancha cuando estés al aire libre.
Usa gafas y caretas de soldadura con el filtro apropiado para el trabajo.
Respeta las indicaciones de seguridad al utilizar lámparas o equipos que emitan radiación UV.
Si presentas estos síntomas después de exponerte al sol, a una lámpara UV o a una actividad de soldadura, no ignores las señales de tus ojos. Busca atención profesional, especialmente si tienes dolor intenso o visión borrosa.
Proteger tus ojos hoy es una forma sencilla de cuidar tu visión a largo plazo.
Cirujano Oftalmólogo con Especialidad en Retina
- 25 años de Experiencia
- Cedula Médico Cirujano: 2106308
- Cedula Especialidad: 0007330